Tarea 5 – Periodismo científico
El ARN mensajero “entrega” el premio nobel de medicina y fisiología 2023 a Katalin Karikó y Drew Weissman
La academia sueca reconoce con este
premio la labor de estos investigadores. Su estudio del ARNm ha revolucionado el
mundo de la medicina contemporánea y en especial el desarrollo de vacunas como
la del COVID19.
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| Katalin Karikó y Drew Weissman, ganadores del Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2023. (Web Premio Nobel) |
La medicina y su investigación marca, en numerosos casos, un antes y un después
en el transcurso de la vida humana. La llegada de la insulina, la penicilina o
los antibióticos han provocado cambios sustanciales en el total de la sociedad
humana. Por ello, podemos afirmar sin medias tintas que el trabajo de Karikó y
Weissman, premiado recientemente con el Nobel de la medicina y fisiología, se
encuentra en la misma escala que los descubrimientos mencionados.
Sin embargo, como suele ocurrir con las investigaciones más innovadoras, el
trabajo realizado por Karikó y Weissman ha sido ignorado durante décadas. Como
ella misma indica en grabaciones “Durante 20 años mano a mano fuimos los dos únicos
investigadores trabajando con el ARNm en el campo de las terapias genéticas”, las
negativas eran continuas “Recibía cartas de rechazo tras carta de rechazo por
parte de universidades y farmacéuticas” comenta Karikó.
Karikó, húngara de nacimiento, tuvo que desplazarse a los Estados Unidos
para desarrollar su investigación en terapias genéticas basadas en ARNm. En
1997 conoció a Weissman, el otro galardonado, junto al que durante décadas investigo
esta molécula formada por cadenas de nucleótidos. La idea siempre fue sencilla,
las vacunas suelen contener el microrganismo dañino al completo, estó provoca
una reacción del sistema inmune que guarda en su “memoria” esta sustancia para
eliminarla en una infección futura. Sin embargo, esta vacuna no es extensible a
cualquier sustancia infecciosa o enfermedad, ya que en algunos casos la
reacción del sistema inmune puede poner en peligro la vida humana.
Con el objetivo de provocar la misma reacción en la “memoria” del sistema
inmune, Karikó y Weissman trabajaron con el ARNm. Esta molécula, que actúa como
un libro de instrucciones codificado, es la encargada de trasmitir la
información a las células para que estas la memoricen por si la sustancia
maligna hace acto de presencia. Sin embargo, durante los años de investigación fueron
varios los problemas con los que se toparon.
Pero la misma insistencia y convicción que había llevado a Karikó a cruzar un océano para investigar el ARNm, fueron las que hicieron que encontrase el camino hacia el Nobel junto a Drew Weissman. La modificación de los eslabones de la cadena codificada del ARNm (Adenina, Citosina, Guanina y Uracilo) hace que la estructura del ARNm cambie, siendo una molécula imperceptible para el sistema inmune y a su vez entregando la información necesaria a la célula.
Este desarrollo e investigación de décadas tuvo su eclosión (de forma forzosa)
con la llegada del COVID19, donde grandes farmacéuticas apostaron por el desarrollo
de Karikó y Weissman para producir de forma masiva vacunas contra el virus del
SARS-COV-2.
Esta historia de superación de Karikó (sin desmerecer el trabajo de su
compañero Weissman) ofrece una realidad incomoda. La carrera investigadora,
especialmente en la academia, exprime a investigadoras brillantes hasta la oscuridad.
Sin embargo, en este caso, el sistema se topo con una persona tozuda y su pelea
incesante se convirtío, sin nadie saberlo, en uno de los pilares en la victoria de la sociedad sobre el COVID19.
Fuentes:
https://www.nobelprize.org/prizes/medicine/2023/press-release/
https://tecscience.tec.mx/es/salud/premio-nobel-de-medicina-para-pioneros-del-arnm/
https://elpais.com/ciencia/2023-10-02/concesion-del-premio-nobel-de-medicina-2023.html


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